Rompy Bennett en el Western States 100 (desde el prisma del “pacer”)

Aunque he corrido 2 eventos de 100 millas (160 km) antes, incluyendo Tahoe Rim Trail 100 en el 2009, nunca había sido “pacer” de otro corredor, y mucho menos en un evento de 100 millas. Western Sates no solo fue una experiencia de vida para Irving Bennett (Rompy) en el Western States 100 del 2011, sino que igualmente para mí como pacer fue una oportunidad única de ser testigo de lo que significa para otra persona este gran esfuerzo desde el prisma de alguien que no está viviendo el mismo nivel de reto.

La historia que quiero relatar realmente tiene su inicio cuando los organizadores de la carrera deciden hacer una reestructuración de la ruta para evitar que los corredores atravesaran en la parte inicial un gran segmento de nieve donde no se podía correr o era muy peligroso. Esta nueva ruta lamentablemente tenía como consecuencia que no hubiera acceso a crews hasta el aid station de Michigan Bluff en la milla 56; el siguiente aid station era Foresthill en la milla 62. En otras palabras, Rompy no tendría asistencia por más de la mitad del recorrido, lo cual como verán más adelante representó un reto para su rendimiento y experiencia total.

Por otro lado los pacers podían entrar típicamente en Michigan Bluff o en Foresthill, pero no podía ser antes de las 8:00 p.m. En Michigan Bluff la hora estimada de llegada para un corredor con un tiempo estimado de finish de 30 horas era 8:50 p.m. En base a eso, nuestro análisis nos llevaba a concluir que si a medida que Rompy se acercaba a Michigan Bluff estaba ahorrando más de 50 min. contra el 30-hour pace, entonces la decisión era encontrarlo en Foresthill. Por otro lado, si estaba corriendo más lento, entonces lo encontrábamos en Michigan Bluff. Antes de la carrera nuestro pronóstico con Rompy era que él podría hacer menos de 29 horas en todo el trayecto, así que la apuesta era inicialmente encontrarlo en Foresthill.

Otro aspecto de logística que estoy seguro que en otra ocasión se haría distinto, es que Rompy decidió no tener drop bags. Osea que trabajó con la suposición de que podría llegar a Foresthill, el punto más “likely” de encuentro con su crew, sin requerir nada; ni zapatillas, ni medias, etc. Especialmente en el caso de las zapatillas, se había asumido que las que usaría inicialmente estarían bien hasta Foresthill, lo cual no fue el caso.

Temprano en la carrera Rompy llegó a tener una hora o más de ventaja contra el 30-hour pace, por lo que parecía casi inminente que efectivamente sí lo encontraríamos en Foresthill, así que ahí nos trasladamos después de estar en Auburn un par de horas monitoreando el webcast y posteando información. Sin embargo, al llegar a Foresthill vimos en el webcast que al pasar Devils Thumb Rompy había bajado el pace considerablemente, hasta el punto de tener solo 25 min. de ventaja contra el 30-hour pace, lo cual lo ponía en Michigan Bluff a las 8:25 p.m, posibilitando la entrada mía como pacer. Al ver esto, rápidamente hicimos el cambio de plan y nos dirigimos en shuttle de Foresthill a Michigan Bluff, llegando ahí a las 7:50 p.m. Desafortunadamente y para nuestra sorpresa, cuando me acerco al cuadro de tiempos en el aid station, Rompy aparece que había atravesado Michigan Bluff a las 7:40 p.m., 10 min. antes de nuestra llegada!!! F…k!!! Imposible! Hablamos con los capitanes del aid station y confirmaron el dato. Bueno, no les puedo explicar la frustración que tuvimos Lorena y yo. O Rompy había apurado el paso increíblemente, lo cual era algo probable, o los datos del webcast con los que estábamos trabajando estaban equivocados (mucho más tarde resultó ser que el dato de 7:40 p.m. fue un error humano del aid station :( ), y realmente Rompy no había pasado Michigan Bluff cuando nosotros llegamos). Con la información que teníamos en el momento debíamos irnos rápidamente de regreso a Foresthill, donde inicialmente estábamos, y rogar que Rompy no llegara primero que nosotros a este aid station y no nos encontrara.

Ya en Foresthill esperando la llegada de Rompy, y viendo que pasaba el tiempo, me dispuse a correr hacia el aid station justo anterior (Road Bath) para encontrarme con el antes de Foresthill. Ya en Road Bath (como a 2 millas de Foresthill) paré y esperé, y esperé, y esperé. Ya estaba totalmente oscuro. El tiempo pasaba y pasaba, y Rompy no llegaba. Luego me dieron permiso para correr más adentro, hacia un trillo como de 1.5 millas de largo que llegaba a un riachuelo bien metido en el bosque como de 4 metros de ancho y 2 pies de profundidad. Ahí decidí sentarme y esperar, y tomé asiento en una roca. En un período de 20 min. vi aprox. 10 corredores atravesar el riachuelo y Rompy no llegaba. La mayoría de los corredores me decían que habían atravesado Michigan Bluff después de las 8 p.m., lo cual no tenía sentido. Donde estaba Rompy???? En mi desesperación llegué al punto de comenzar a gritar su nombre. Dos explicaciones me pasaban por la mente: 1) Nos cruzamos en el trillo y por la oscuridad no pude reconocerlo, o 2) Le pasó algo en el camino y tiene problemas. Mientras se me cruzaban todo tipo de pensamientos vi una figura llegando con dificultad al riachuelo, con lo que parecía ser el número 98 como bib. Grite: Rompy!!! Eres tú? Efectivamente, era Rompy!! :)

Con júbilo lo abracé, pero pronto vi en su cara el alto nivel de frustración que traía (mi imagen de Rompy era que nunca está frustrado :) ). Rápidamente me enteré que efectivamente había llegado a Michigan Bluff a las 8:25 pm en lugar de las 7:40 p.m.!!!! Qué cagada!! Me sentí muy muy mal. Rompy me explicó que antes de Michigan Bluff las largas horas en downhill habían castigado mucho sus muslos, y le habían surgido muchos problemas con las zapatillas, ampollas, dolores en la espalda, y experimentaba una gran fatiga. El cruce de varias corrientes de agua muy fría también fue un contribuyente al mal estado de sus pies.

A pesar de todas estas realidades que vivió antes de Michigan Bluff, me explicaba Rompy que lo que lo mantenía motivado era la confianza de que vería a su crew en Michigan Bluff donde Lorena le daría masaje y tendría un urgente cambio de zapatillas, más la compañía de su pacer. A pesar de ver su frustración en la cara mientras me explicaba todo esto con tranquilidad y sin recriminaciones, no me puedo imaginar todos los sentimientos de enojo, tristeza y sufrimiento mental que debe haber vivido Rompy al llegar a Michigan Bluff y ver que no contaba con el apoyo que esperaba después de tantas horas de haberlo anhelado, y encima de eso pensar que tenía que correr 6.3 millas más hacia Foresthill para supuestamente ahí si encontrar a su crew, extendiéndose así su precaria situación física y sufrimiento por un buen rato. De hecho, según él me explicó mientras avanzábamos hacia Road Bath, por la mente le atravesaron pensamientos de que posiblemente no nos vería en Foresthill, y si esto pasaba, eso era el final de su recorrido (sus palabras). En adición a lo anterior, y para sumarle a la miseria, después de Michigan Bluff se dio cuenta que el flashlight que cargaba no era lo suficientemente fuerte para alumbrar bien después de las 9:00 p.m., lo cual se hubiera arreglado con el headlamp que nosotros le guardábamos.

Mientras hacíamos nuestro largo ascenso por el trillo hacia Road Bath, Rompy no se veía en buen estado. Solo podía caminar pero con muchas dificultades, y tenía muchos dolores, especialmente en las ampollas y la espalda. Cuando lo trataba de motivar a que hiciera un poco de jogging, le resultaba imposible. Pero lo más preocupante era su estado mental y anímico. Me dijo y explicó por lo menos 4 veces el por qué no creía que terminaría debajo del cutoff (mientras lo escuchaba, yo me acordaba de Hardrock :( ). No solo nunca había visto a Rompy en una situación así, sino que simplemente no me lo imaginaba. Este es un hombre que nunca se muestra vulnerable, una persona que refleja muy pocas debilidades en este tipo de actividades. Obviamente me dediqué tratar de animarlo, y continuamos nuestro camino. A medida que caminábamos su estado anímico se normalizaba, pero su situación física seguía precaria.

Atravesamos Bath Road y luego llegamos a Foresthill habiéndose consumido toda la ventaja que Rompy tenía contra el 30-hour pace. Ahora se requería un esfuerzo especial para revivir a Rompy y que de esta manera apurara el paso. Invertimos 20 min. en Foresthill. Un Doctor le hizo un taping especial en los pies (que luego resultó molestarle :( ), Lorena y un terapeuta le hicieron masaje con árnica en la espalda, comió, se cambió zapatillas y medias, cambió de cinturón, cambió de camisa, se puso su headlamp y arrancamos. Estimo que en ese momento teníamos 20 minutos negativos contra el 30-hour pace, osea que teníamos que apretar para ganar por lo menos 20 min. para justito lograr la meta de figurar como finalista en Western States.

Nunca había hecho pacing a alguien formalmente, y mucho menos en este tipo de carrera, así que en este caso no sabía cómo inspirar a Rompy a que aumentara su velocidad, sin ser insensible con su situación y retos físicos que atravesaba. Creo que la estrategia en general sobre mi misión fue el hacerle ver continuamente a Rompy la importancia de moverse lo más rápido que el cuerpo le permitiese sin comprometer su estado físico demasiado y que todo esto fuera a través de motivación propia más que mi propia instrucción.

La recuperación por la que pasó Rompy en Foresthill fue mágica. A los pocos minutos de salir de Foresthill, Rompy se “endiabló”. Comenzó a aumentar el paso consistentemente, pudimos ver como naturalmente pasábamos un corredor, luego otro, y otro, y otro. Nos sentíamos (más bien “el” se sentía) muy bien. De hecho, comenzamos a jugar “catch up”. Imagínense ir en el trillo, totalmente a oscuras, y de repente ver la lucecita de un corredor adelante…Eso nos ponía contentos, y decíamos…Vamos por el o ella!!! Así apretábamos más hasta que alcanzamos la “lucecita” y la pasábamos. Eso lo hicimos muchas veces. Como resultado, al llegar al Aid Station de Peachstone (milla 70.7) a la 1:26 a.m., a 8.7 millas después de Foresthill, y habiendo transcurrido 2 horas 24 minutos, habíamos ganado 14 minutos contra el 30-hour pace! Una ganancia neta de 34 minutos contra nuestra situación saliendo de Foresthill!!! Y estimo que nos habíamos pasado más de 10 corredores!!!!! Lo único que me inquietaba era cuánto tiempo más Rompy aguantaría este paso y que consecuencias podría tener más adelante. Pero en general siento que hicimos lo correcto.

Pasando Peachstone nos dirigimos a Rucky Chucky (milla 78), donde el 30-hour pace estaba estimado para las 4:00 a.m. En Rucky Chucky cruzaríamos el American River en balsa, dado que la profundidad del río era de 23 pies. En nuestro recorrido hacia este Aid Station, cambiamos un poco el juego. Ahora a Rompy se le ocurrió que cada lucecita que iba en frente era una lucecita que llegaría primero a la balsa y él quería evitar llegar al río, que otro haya “tomado la balsa” y tener que parar a esperar. Aunque elaboramos sobre el hecho de que eso podía pasar independientemente de si llegábamos delante de cualquier corredor o no, el juego fue divertido :) , así que nos seguimos pasando lucecitas, una tras otra para que no nos quitaran la balsa :) !!! Teníamos que llegar a Rucky Chucky primero que la lucecita del frente :) . Nos salió el instinto Panameño de que nadie se aproveche de nosotros :) . Es así como llegamos a Rucky Chucky a las 3:33 a.m., ganando 27 minutos contra el 30-hour pace. El webcast indica que al entrar en Foresthill Rompy estaba en la posición 308; al llegar a Rucky Chucky Rompy estaba en la posición 289!!!!

Después de Rucky Chucky pasamos dos aid stations adicionales donde mantuvimos consistentemente una ventaja de 27-30 min. sobre el 30-hour pace, pero a pesar de que eso es lo que muestra el webcast, ya en esas secciones Rompy comenzó a fatigarse mucho más. A lo largo del camino se hacía mucho más difícil mantener la concentración para evitar tropezarse con rocas, algo que solo se puede entender si corres de noche en trillos por muchas horas en total oscuridad, y solo con la visibilidad de un par de metros que te da el headlamp. Es un ejercicio increíble de concentración, que luego de haber atravesado más de 80 millas puede llevar a cualquiera al borde de la locura. Es así como comenzamos a tropezarnos varias veces con rocas. Nunca nos caímos, y yo afortunadamente tenía las piernas un poco más frescas para aguantar los tropiezos, pero Rompy sufrió muchísimo. En uno de los tropiezos Rompy gritó del dolor; se había destrozado una uña. Su sensación es que la misma se le había salido totalmente. De ahí en adelante Rompy ya no podía correr con igual facilidad; estaba sufriendo bastante; se le veía en el rostro.

El siguiente Aid Station relevante era Brown’s Bar (milla 90), administrado por los Hash Harriers. Esta gente tiene la tradición de festejar aquí toda la noche, con la música bien alta. Podíamos oir el rock and roll desde varias millas de distancia, lo cual nos confundía mucho porque nos hacía pensar que la estación estaba cerca. Llegamos a las 7:22 a.m. Mi preocupación de que Rompy fuera a quedarse en Brown’s Bar tomando una cerveza fue rápidamente disipada cuando lo vi llegar muy enfocado,…saludó, rellenó sus botellas y rápidamente nos fuimos; era otro Rompy, créanme :) . Ya para ese momento nuestro estimado era que la ventaja contra el 30-hour cutoff se estaba reduciendo rápidamente y ya estaba en 25 minutos o menos.

El correr fatigadamente, su situación con los pies, y el pensar en que nuestra ventaja contra el cutoff se estaba reduciendo, rápidamente cambió el estado de ánimo de Rompy (y el mío), de la euforia y positivismo que tenía, a un “mood” de preocupación, y de incertidumbre sobre si llegaba o no a tiempo. De hecho, la conversación tornó rápidamente hacia ese escenario: el escenario de no llegar antes de las 30 horas; nnnooooooo!! :( . Los que hemos llegado 18 segundos tarde a una meta, sabemos cómo eso te puede poner a llorar :( . Aunque los idealistas y amantes de la psicología positiva dirían lo contrario, yo creo que esa preocupación y realismo de Rompy fue exactamente lo que se requería en ese momento. Yo la secundé! :)

En ese estado es como llegamos al Aid Station de Highway 49 (milla 93.5) donde yo había entendido que Lorena estaría, pero estaba equivocado. Lamentablemente, esto no le gustó mucho a Rompy (aunque no me lo dijo), ya que le hice pensar que vería a su esposa ahí y asumo que al no verla sufrió una pequeña desilusión; mi culpa :( . De ahí en adelante podía ver como Rompy caminaba más y corría mucho menos, y cada vez más cualquier sección parcialmente rocosa le lastimaba los pies increíblemente. Siendo así las cosas, cambié un poco mi estrategia de pacing y traté de empujar más agresivamente a Rompy, alejándome intencionalmente de él corriendo a unos 30 metros en frente, tratando de entusiasmarlo a caminar menos y correr un poquitito más para alcanzarme. En ese punto yo pensaba que un fracaso de Rompy en llegar a la meta a tiempo era también mi fracaso, así que el sufrimiento y desesperación de Rompy era igualmente la mía.

Llegamos al No Hands Bridge (96.8 millas). Aquí sí estaba Lorena, quien recibió a Rompy con un gran abrazo y estoy seguro que fue una gran fuente de energía y motivación. A pesar de eso, nuestra preocupación continuaba (lo que yo llamo positive stress :) ) y nuestro estimado en ese momento era que solo estábamos a 20 min. del cutoff, y eso lo veíamos como un riesgo muy grande. De ahí hasta que estuvimos a 1 mila del finish, nuestra actitud fue de que Rompy tenía que hacer un último gran esfuerzo y exprimir cada gota de energía que le quedaba para que esos 20 minutos no se convirtieran en cero (un escenario de horror :( ). Para empeorar las cosas, lo que nos asustaba mucho es que ahora nos tocaba una tremenda subida al último Aid Station, Robie Point, a 99 millas, y ese lugar se veía tan pero tan alto, que cada vez dudábamos más. A mí me agarró por sorpresa. Si, solo faltaban un par de millas para el finish, pero si teníamos que subir lo que yo veía como equivalente a la India Dormida, que cagada!!! :( Yo intensifiqué al máximo mi power hike a lo largo de las tremendas pendientes, procurando que Rompy me siguiera, hasta el punto en que Rompy me tuvo que aclarar que él ya estaba al máximo de lo que su cuerpo podía dar, y que simplemente teníamos que vivir con eso. Fair enough. Mientras subíamos Rompy me explicó su técnica de interpretación de “máximo esfuerzo” basado en monitoreo de respiración; muy interesante :) .

Después de pasar Robie Point (98.9 millas), ver el final de esa tremenda subida, y estimar que todavía manteníamos la ventaja de 20 min., finalmente comenzamos a relajarnos un poco, y el ambiente y conversación de celebración dio inicio!!! De hecho, justo a 800 mt de la meta, alguien se acercó a Rompy y le gritó: Are you Spiderman? Nos moríamos de la risa reconociendo lo “pegado” del branding de Spiderman que dejó Rompy en la comunidad de ultrarunning después de Javelina 100 en Octubre del 2010.

Es así como Rompy termina en el estadio del Auburn High School, dando su vuelta triunfal en los últimos 400 mt, acompañado de Lorena. Una experiencia increíble. Una experiencia que solo el la puede entender, y quienes fuimos testigos presenciales solo pudimos apreciar una fracción de lo que esto significó para Rompy y lo trascendental que esta carrera ha debido ser para su vida.

Como resultado de esta experiencia creo que debo hacer algunas conclusiones importantes. En primer lugar, está por supuesto el subrayar la gran valentía y tenacidad de Rompy en seguir empujando hasta el final y exigirse al máximo; y aquí podemos hacer uso de los términos ya bastante usados en el jargón Panameño (mostro, espartano, samurái, imposible is nothing, etc.). Pero lo más trascendental de todo para mí son las vivencias similares que yo encuentro entre la experiencia de Rompy en WS100 y la que yo tuve en Tahoe. Rompy, al igual que yo en Tahoe, exploró una zona de dolor, debilidad, vulnerabilidad y temor que no había experimentado nunca; una zona que le permitió conocer nuevos límites en su cuerpo. De este ejercicio de “autoflagelación” :) Rompy sale más fuerte que nunca.

Igualmente está el aspecto mental de tolerar y superar sorpresas e incertidumbres. Muchos se acordarán de lo que yo viví en Tahoe, perdido y en solitud en la noche por 3 horas. El perderse es algo que uno no espera. Igualmente para Rompy, debe haber sido impactante no poder contar con su equipo cuando así lo esperaba, o no poder contar con el cambio de las zapatillas que tanto necesitaba en su momento. Todo esto te hace más fuerte porque te enseña a vivir con las sorpresas que la vida trae; te haces más “resilient”. En mis años corporativos yo solía hablar de que un método importante para evaluar tu aprecio por la fortaleza y capacidad (física, mental e intelectual) de alguien es preguntarte….Si fueses a una guerra, y tuvieras que agrupar un batallón para ir al frente de batalla, a que personas escogerías? En mi lista no hay muchas personas, pero hoy, sin duda alguna, he añadido a Rompy a esa lista.

Cierro enfatizando lo grande de nuestro simple deporte. Un deporte que te convierte en un ser distinto, que te conecta con lo más profundo de tu espíritu y capacidad física. Un deporte noble. Un deporte que te fuerza a ser humilde y honesto. Un deporte que te aleja de lo mundano. Somos afortunados los que hemos vivido la experiencia de ultrarunning en su expresión más pura e intensa.

Felicidades Rompy. Gracias por la oportunidad que me diste de acompañarte por 14 horas en este reto y conocerte de verdad. Y felicidades a la gran comunidad de ultrarunning de Panamá. Juntos estamos llegando a nuevas fronteras. Juntos hemos logrado que en lo más recóndito de unas montañas de un país extranjero la gente que ni siquiera conocemos grite: Go Panama!!!!

(Derechos y Opiniones Reservadas de LCS Journalism, Inc. :) )

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14 Comments

  • Margaret

    Jun 28, 2011

    Reply

    LC, Con una tasa no de cafe pero de leche caliente y unas galletitas me he leido tu relato y he quedado impresionada y mira que no soy de las que se cuece con el primer hervor... Rompy, No se que decir, estoy en shock necesito asimilarlo y luego te escribo. Descansa por fa. Margaret

  • Irving Bennett

    Jun 28, 2011

    Reply

    Este relato es fantástico y a mi me emocionó mucho leerlo. Ya le he dicho varias veces a Luis Carlos que su apoyo fue crítico para poder completar Western States 100. LC con su GPS me daba estimados del avance que yo podía usar para medir mi producción de energía y manejar mi paso como mejor pudiera. También fue elemental que Luis Carlos nunca dudara por que yo pasé muchas horas pensando que todo ese esfuerzo iba a ser inútil al final. ¡Gracias Luis Carlos por tu gran apoyo!

  • FERNANDO REVUELTA

    Jun 28, 2011

    Reply

    EXCELENTE, gracias por compartir LC. La verdad que se le pone a uno la piel de gallina al leer este tipo de experiencias. Ni de lejos he hecho nada parecido a lo de Rompy, pero si un tipo duro, rocoso, y determinado como él ha pasado por situaciones tan críticas no me quiero ni imaginar lo que debe haber sido. ROMPY, mis respetos de verdad amigo, que tremenda esperiencia y resultado, hemos quedado todos con la boca abierta, y mas después de leer las dificultades de la ruta de una ya super dura prueba como esta. Descansar los dos y un fuerte abrazo, FER

  • Carlos Rettally

    Jun 28, 2011

    Reply

    Primero, LC gracias por tan impresionante relato de tan IMPRESIONANTE vivencia. Segundo, a ambos y a Lorena, GRACIAS por adentrarse en las montañas del oeste de los EEUU, y salir victoriosos. Finalmente, Rompy ... no sé qué decirte ... simplemente no sé qué decir ... basta decir WOW

  • Ernesto Duran

    Jun 29, 2011

    Reply

    Al leer este relato, quede sumergido en la montaña y senti el frio de los rios, la oscuridad de la noche, el desgaste físico/mental de los guerreros...en fin, que gran experiencia! La acción hace la vida...."agua que se estanca se pudre" Felicidades a LORENA, ROMPY Y LC por tener la dicha de vivir semejante experiencia y seguir rompiendo el cascarón del ultrarunning en Panamá.

  • Iris L. Regalado

    Jun 29, 2011

    Reply

    LC: Aunque me digas que a todo le pongo LIRICA y POESIA. Es imposible leer estas lineas y no adentrarme en la intensidad mental, física y emocional del fantasma del Cutoff. Y nuevamente sentir esa sensación indescriptible de haber llegado a la META. Para todos los que disfrutamos las ULTRAS, este relato es digno de repetir y repetir.. Con cafe, con vino, con Samuel Adams.. Rompy: Montón de Samuel Adams de premio el resto del año.

  • John Peter

    Jun 29, 2011

    Reply

    Que relato mas espectacular! Rompy mil felicidades. Lo que más me impacta es que las vivencias y aprendizajes sobre los cuales escribe Luis Carlos trascienden el deporte y son aplicables a la vida de cada uno en cualquier momento. Es la escencia vivencial de PuraVoluntad que es muy difícil de expresar en palabras. Muy inspiradores el post... y aun más... la hazaña!

  • Jaime Correa

    Jun 29, 2011

    Reply

    Muchas felicidades Rompy, el relato de LCS parece de película, y solo el haber mente sobre materia te llevo a esa meta... Personalmente en estos días que he acompañado a los 42x42 he entendido lo duro que es ser ultra y los sufrimientos por los que tienes que pasar. Pero la clave es la fortaleza mental... y espero algún día vivir esta experiencia personalmente.

  • Pochi Calvo

    Jun 29, 2011

    Reply

    Excelente relato, LC. Gracias por compartirlo Rompy, que barbaro que eres. Te felicito por tu gran hazaña. Quien diria . . . , ahora de grande me estoy volviendo fanatico de Spiderman! :)

  • Lizbeth

    Jun 29, 2011

    Reply

    Excelente relato LC, he vivido cada palabra, muchas gracias por compartirlo, waoooo es INCREIBLE!!!!!, Rompy amigo nuevamente FELICIDADES por este nuevo logro, mis respetos, un ejemplo de fuerza, tenacidad, valor, control mental y esfuerzo. Lorena, LC felicidades tambien ha ustedes, toda una experiencia. Un fuerte abrazo

  • Luis

    Jun 29, 2011

    Reply

    Mis respetos Caballeros!!! Para el señor Irving, el señor Luis y toda la familia de Ultrarunners de Panamá!!! como decimos aquí son Vergatarios (arrechos)!!! Un abrazo desde Venezuela. Luis Ch.

  • SHEILA SOUTER

    Jun 30, 2011

    Reply

    Wao Wao Wao...Felicidades Rompy...que gran logro personal!!! He vivido el relato de Luis Carlos a flor de piel. La experiencia que viviste debe ser ejemplo para todos (deportistas y no deportistas) porque de eso se trata la vida...de seguir empujando aunque no veamos claro el camino delante de nosotros y de no desfallecer aunque nos sintamos rendidos en algunos momentos. Mis respetos Rompy...keep it up! SS

  • eMarv

    Jul 01, 2011

    Reply

    Excellent story LC! I read every single word. Rompy, absolutely fabulous! Lorena, I'm sure your hugs were a blessing for Rompy during the race. What's next? BTW, it's interesting how the average non-runner may find ultrarunning crazy, but to the wanna-be like me, I find it truly inspiring! :)

  • Reply

    [...] hasta los días de 42×42 … durante esos días se llevó a cabo Western States donde ROMPY la botó del parque e inevitablemente al ver el nivel que están tomando las cosas con El VALLE [...]

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